Tu coche, un conejo y una ambulancia

Estás conduciendo tu coche.

La carretera es una serpiente de curvas y asfalto irregurlar.

Es la primera vez que conduces por ahí.

Vas inseguro.

En el peor momento se cruza un conejo, y claro, te asustas.

Frenas con tan mala suerta que las ruedas patinan y acabas en la cuenta.

El conejo sale ileso.

Has chocado contra un árbol y la puerta está bloqueada.

Estás atrapado, tienes el brazo dolorido y en la frente un raspón que sangra. No demasiado, pero sangra.

Tu corazón es un caballo desbocado.

Escuchas el jadeo de tu respiración nerviosa.

El cristal se empaña de miedo.

Como si de un sueño se tratara, aparecen dos personas que bajan de una ambulancia.

Les pides ayuda y se acercan.

Cuando parecía que estabas salvado, tocan el cristal y te recriminan que te hayas salido de la carretera.

Te aseguran que tendrías que ir con más cuidado, y más despacio para ver al conejo. Que ibas como loco y que ya deberías saber conducir a tu edad.

Tú no entiendes nada.

No entiendes por qué no te ayudan.

Empiezas a llorar, de impotencia.

Y de rabia.

Insistes en que te ayuden.

Te examinan el brazo, pero te dicen que no es nada.

Que tú solo te puedes levantar.

Que es solo un rasguño.

Pero a ti te duele el brazo demasiado, y ves como brota un hilillo de sangre por tu frente.

Al final, de mala manera, te ayudan a incorporarte y salir del coche.

Te echan un poco de agua y te siguen reprochando que deberías ir con más cuidado la próxima vez.

Tú aceptas la ayuda porque no tienes otra opción. Y en el fondo sabes que necesitas un abrazo aunque no te atrevas a pedirlo.

La historia quizás te parezca algo dramática. O quizás subrealista.

Pero es la mejor manera que he encontrado para explicarte cómo se siente un niño cuando se cae de la bici sin ruedines, sus padres encima le echan la bronca y le dicen que se levante, que no es nada.

Disfruta de lo que queda de día.

Un abrazo,

Benegas.

PD: mañana te explico qué podrías hacer en un caso así, con un niño. Pero eso será en el email de mañana.

PD2: si lees hasta aquí es porque realmente te interesa la psicología. Si quieres saber más de cómo usan la psicología para vendernos productos, pincha aquí -> Vendedores al desnudo.

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