El chiste del antropólogo

Un ingeniero y un antropólogo se encuentran de Safari en África.

Y como no tienen miedo a nada, deciden salir a dar un paseo por la sabana.

Una leona sale de entre unos arbustos y tras acecharlos, se pone a perseguirlos.

El antropólogo y el ingeniero echan a correr inmediatamente.

Pero el ingeniero a los 30 segundos se detiene y se prepara para lo inevitable.

Pero justo cuando la leona lo va a atrapar, un vigilante del parque le dispara un dardo tranquilizante a la leona y los dos salvan la vida.

El antropólogo le pregunta al ingeniero que porqué había parado de correr.

El ingeniero le contesta con aire de grandeza:

— Obvio, amigo antropólogo. En unos cuantos segundos he calculado nuestra velocidad y la de la leona. He parado porque era físicamente imposible que corriéramos más que la leona. ¿Y tú porque seguías corriendo de la leona?

El antropólogo le contesta:

— Yo no estaba intentando correr más que la leona, intentaba correr más que tú.

Dos aprendizajes de este chiste:

  1. En muchas ocasiones, la solución a los problemas no está en lo obvio, ni en lo inmediato, ni en lo lógico.
  2. Cuando las cosas vienen mal dadas, el instinto manda.

Tenlo siempre presente, cuando tengas que tomar decisiones difíciles, enfrentarte a problemas complejos, o decisiones rápidas.

PD: de las decisiones rápidas son de lo que más se aprovechan los vendedores. Sigue atento a los emails de esta semana.

Disfruta de lo que queda de día.

Un abrazo,

Benegas.

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