Te pido imaginarte la vida hace 60 años.
¿Muchos?
No menos que tu abuelo o tu madre.
Las casas iban a 125 voltios, y la potencia que soportaba el sistema eléctrico de un hogar no podía superar los 2000W.
Para que te hagas una idea. Si encendieras un secador de pelo y un microondas de los de hoy a la vez, podrías quemar los cables.
Yo vivo una casa antigua. De pueblo. Tiene más de 150 años. Sé de lo que hablo.
¿Por qué tienen un sistema eléctrico con tan poca potencia?
Porque se instalaban para lo que había. Luz eléctrica, la radio, y poco más.
Hoy en día el consumo eléctrico doméstico es muy alto porque tenemos miles de electrodomésticos que nos hacen la vida más fácil. (parezco un anuncio de lavavajillas)
Solamente tener una lavadora te ahorra al menos 4 horas a la semana.
Y ahora te pregunto. ¿Qué haces con esas 4 horas que no tenía tu abuela?
¿Las aprovechas para tu tiempo libre? ¿Leer? ¿Pintar? ¿Trabajar? ¿Pasear con tu pareja? ¿Jugar con tus hijos?
“No es que tengamos poco tiempo, sino que perdemos mucho”
— Séneca, De la Brevedad de la vida (año 49 d.C.)
Disfruta de lo que queda de día.
Un abrazo,
Alberto.